Monday, March 30, 2009

Gigantes de acero y cristal paralizados por la crisis económica

  • Rascacielos diseñados por Gehry, Calatrava o Foster se guardan en un cajón
  • Su alto coste y las escasas posibilidades para comercializarlos impiden que sigan adelante
  • Nueva York, Valencia, Barcelona, Chicago o Moscú tardarán en retomar los proyectos
Por GEMA FERNÁNDEZ (SOITU.ES)
Actualizado 27-03-2009 17:23 CET

MADRID.- La altura puede ser un agravante en épocas de 'vacas flacas' como la actual. Desde que estalló la crisis financiera mundial, cerca de una decena de rascacielos en construcción han quedado congelados en el tiempo a la espera de que lleguen épocas mejores. Ni el respaldo de arquitectos tan reputados como Norman Foster, César Pelli, Santiago Calatrava, o Frank Gehry los ha librado de los helados vientos económicos. Su alto coste, las dificultades para conseguir financiación, y las escasas posibilidades de comercializarlos, prácticamente los han convertido en inviables, al menos de momento.

Pelli Clarke Pelli Architects

La Torre Costanera no llegará al piso 70, de momento.

Los hielos (económicos) rusos

Precisamente, las restricciones al crédito y las elevadas tasas de interés son las razones que ha esgrimido Russian Land para paralizar la construcción del que debe ser el rascacielos más alto de Europa: la Torre Rusia, diseñada por el arquitecto británico Norman Foster en Moscú, y llamada a ser el símbolo del renacimiento económico del país.

Con forma de pirámide, el proyecto cuenta con un hotel, centro comercial, salones de belleza, instalaciones deportivas, parque de atracciones, piscina y un garaje con casi 4.000 plazas, entre otras cosas. Está ubicado en pleno centro financiero de la capital —ya conocido como el Manhattan moscovita porque albergaría 15 rascacielos de distinta altura—, y se espera que alcance 612 metros de altura y 130 plantas. Es decir, sería el segundo 'gigante' mundial tras el edificio Burj, que actualmente se construye en Dubai.

En principio, la torre debía estar concluida en 2012, con un coste de 1.500 millones de dólares, pero sus promotores no atraviesan un buen momento económico. La compañía se ha visto obligada a vender varias obras inconclusas a causa de los problemas de financiación y a diluir el calendario de otros proyectos, así como llevar a cabo los ya habituales en estos tiempos recortes de personal. Su presidente, Shalva Chigrinsky, asegura que también están teniendo dificultades para llevar a cabo la construcción, junto a la Plaza Roja, del hotel Rusia, y se ha visto obligado a suspender hasta nuevo aviso otro de sus proyectos emblemáticos: el rascacielos Cristal Islands, en la ciudad de Janti-Mansiisk, al norte del país.

Un recordatorio de la crisis

Un enorme esqueleto viviente. Eso es lo que parece la estructura a medio construir del edificio Costanera Center, en Santiago de Chile. Diseñado por el despacho de César Pelli —autor de las Torres Petronas de Kuala Lumpur—, la futurista construcción estaba llamada a convertirse en un símbolo del desarrollo económico de la capital chilena, además de albergar el primer rascacielos del país, con 300 metros de altura.

(EFE)

El esqueleto de la Torre Costanera.

Comenzó a edificarse hace poco más de dos años y su inauguración estaba prevista para 2010, coincidiendo con la celebración del Bicentenario de Chile. Pero, con un avance de obras cercano al 30%, el grupo que lo promueve, Cencosud, anunciaba el pasado enero la paralización total del proyecto, a la espera de una mejoría en el escenario económico. "No tiene sentido seguir avanzando al ritmo actual si no vamos a poder rentabilizar las instalaciones", decía entonces Daniel Rodríguez, gerente de la compañía.

La construcción del rascacielos, de 70 pisos, ha quedado detenida en la planta 23, dejando sin empleo a cerca de 2.000 personas y convirtiéndose en un símbolo del profundo impacto de la crisis económica global en el corazón financiero de Santiago.

'Coitus interruptus' made in Spain

Entre las víctimas de la crisis económica internacional también se encuentra el Spire, el rascacielos diseñado por el arquitecto español Santiago Calatrava en Chicago, y que iba a ser el edificio más alto de Estados Unidos. Las obras se paralizaron en enero, y seguirán interrumpidas "en tanto la situación no mejore", advierten los propietarios del inmueble, la compañía Shelbourne.

Santiago Calatrava

La 'espiral' de Calatrava, también en stand by.

El Spire se estaba levantando en el punto de confluencia del río Chicago y el lago Michigan, y hasta el momento de la interrupción, Shelbourne había completado los cimientos del rascacielos, incluida la subestructura del garaje subterráneo. En un futuro, la torre en forma de espiral albergará 1.200 viviendas de lujo y un salón de 4 plantas de cristales transparentes.

El nombre de Calatrava tampoco ha atraído inversores para las tres torres proyectadas en el entorno de la Ciudad de las Ciencias y las Artes de Valencia. Los rascacielos, de 308, 266 y 220 metros, habrían de ser bastante esbeltos, circunstancia que, unida a la gran cantidad de espacio que requieren los elementos estructurales para edificios de tales alturas, "reduce bastante la superficie aprovechable por planta, y, por tanto, la rentabilidad", explican los expertos. Por ello continúan en stand by, y hay quien incluso se pregunta si verán la luz algún día, aunque su autor sigue manteniendo las esperanzas.

Quien también espera que estos tiempos convulsos pasen pronto es Frank Gehry, cuyo proyecto de rascacielos para el triángulo ferroviario de La Sagrera (Barcelona) está paralizado —o "en compás de espera", como prefiere decir el Ayuntamiento—. El edificio tiene 145 metros de altura y 34 plantas, y fue bautizado por el arquitecto autor del Museo Guggenheim de Bilbao como "La Novia", por la larga cola que conforman las placas solares que lo recubrirán. Pero nunca ha llegado a tener la forma de proyecto básico por la dificultad de definir en este momento lo más importante: a qué se destinarán sus 80.000 metros cuadrados y qué operador puede estar interesado. Ni lo uno ni lo otro está claro. La inversión que requiere, en cambio, sí lo está: no menos de 250 millones de euros.

Un homenaje a las víctimas que se hace esperar

Ateliers Jean Nouvel

Torre Verre, NY.

El proyecto para sustituir las malogradas Torres Gemelas de Nueva York también se retrasará varios años más y costará 3.000 millones de dólares por encima de lo previsto. La Torre de la Libertad, un rascacielos de 541 metros del arquitecto David Childs (estudio SOM), junto a las otras cuatro torres que lo rodearán, no estará terminada hasta finales de 2012. Y la terminal subterránea de transporte que estaba prevista para 2011 se retrasará entre uno y tres años.

Para 2011 también estaba prevista la inauguración del nudo de comunicaciones de metro, trenes y autobuses, obra de Santiago Calatrava, pero no estará terminado antes de 2014. Se espera al menos que el memorial en homenaje a las víctimas pueda inaugurarse en 2011.

La reconstrucción del World Trade Center ha sido durante años motivo de varias polémicas a la hora de elegir los proyectos de los arquitectos o de hallar la financiación que se estimaba en un principio de 15.000 millones de dólares. La zona cero ha permanecido en obras desde entonces, pero, a día de hoy, la construcción no ha superado el nivel de la calzada.

La ciudad de los rascacielos también tendrá que esperar para ver levantada la Verre Tower, un rascacielos que el arquitecto francés Jean Nouvel diseñó como una extensión del vecino museo MOMA. Esta estructura, de 381 metros de altura, iba a ser un icono especialmente destacable vista desde el vecino Central Park, pero el pasado diciembre su construcción se suspendió de forma indefinida.

Está claro que ni los grandes estudios de arquitectura se libran del 'tsunami' de cancelaciones y retrasos causado por la crisis. Una crisis que también hace estragos en los estudios de menor tamaño, y que tiene en jaque a promotores, inversores y administraciones.

Sunday, July 22, 2007

Skycrapping...

El Burj Dubai se convierte en el edificio más alto del mundo

DUBAI (Reuters) - Burj Dubai, una torre que está siendo construida en el centro financiero de los Emiratos Árabes Unidos, se convirtió en el edificio más alto del mundo esta semana, al medir 512,1 metros de altura, según informó su constructora.

"Burj Dubai es ahora más alto que el Taipei 101 de Taiwán, que ha disfrutado del título de 'edificio más alto del mundo' desde que se inauguró en 2004", dijo en un comunicado Emaar Properties, que está construyendo la torre de Dubai.

"Burj Dubai tiene ahora 141 plantas, más plantas que ningún otro edificio del mundo".

La constructora quiere que la torre, cuya finalización está prevista para el año que viene, sea el edificio más alto del mundo de acuerdo a los cuatro criterios exigidos por la Unión de Edificios Altos y Hábitat Urbano, con sede en Chicago, que clasifican los edificios según la cima de su estructura, la planta más alta que puede ser ocupada, la altura del tejado y el final de la aguja del asta.

Emaar no hizo referencias a la altura del edificio una vez esté completamente construido.

Una vez terminado, el Burj Dubai habrá utilizado 330.000 metros cúbicos de hormigón, 39.000 toneladas de acero y 142,000 metros cuadrados de cristal, explicó Emaar. Tendrá 56 ascensores desplazándose a velocidades de entre 1,75 y 10 metros por segundo.

La torre tendrá una pieza central cuyo desarrollo ha costado 20.000 millones de dólares (14.450 millones de euros, aproximadamente), que incluirá residencias, comercios y locales para la venta privada.

Dubai, núcleo del comercio y el turismo en el Golfo Árabe, se ha embarcado en una serie de mega-proyectos en los últimos años, que incluye la construcción de tres islas con forma de hoja de palmera cerca de su costa y un archipiélago artificial con la forma de un mapa del mundo.






Thursday, February 01, 2007

5 Arquitecturas Sostebibles [por Luis de Garrido]



Mala normativa, mala arquitectura y buen Marketing sostenible... Un análisis sobre la necesidad de definir de forma consensuada lo que se entiende por -Arquitectura Sostenible-. (Lun Dic 18 2006)

Hace unos años ya imaginé lo que acabaría pasando con respecto a la arquitectura sostenible: que se seguiría haciendo lo mismo de siempre, pero bajo el nombre de -sostenible-. Lo que no imaginé siquiera, es la desfachatez con la que se está haciendo. Hoy día todo es sostenible: para vender cualquier campo de golf, cualquier material convencional, cualquier promoción por cutre que sea, cualquier edificio, cualquier programa de Master para sudamericanos despistados, hasta unos juegos olímpicos. Todo es sostenible, y a la vez prácticamente nada ha cambiado.

¿Y porque se ha llegado a esta situación tan lamentable?... Lo lógico sería pensar que se definiera lo que es un producto sostenible en primera instancia, y a continuación buscar las estrategias para hacerlo de la forma más económica posible. Del mismo modo, parece lógico pensar que se debería establecer un baremo de clasificación, para medir y establecer los diferentes grados de sostenibilidad de un producto. Pero la situación ha sido otra, sin ni siquiera definir lo que se entiende como sostenibilidad, sin ni siquiera saber las características que debe tener un producto para tildarse de sostenible [en diferentes grados], la palabreja se aplica a cualquier cosa.


Y es que como no hay normativa, como no hay etiquetado, como no hay control de ningún tipo... pues cualquiera lo aplica. Y además es gratis. Por ello las compañías de marketing, comunicación y publicidad están haciendo su agosto, y de paso están dejando sin contenido ni significado a la palabra -sostenible-.

Hace unos años todas la promociones eran de -alto standing- o de -lujo- o de -primera calidad-,... aunque se estuvieran cayendo a trozos. Hoy todas las promociones ya empiezan a ser sostenibles, aunque no tengan absolutamente nada para ser denominadas de esa forma. Y lo mismo pasa con cualquier material de construcción: ¿conoce el lector algún material que no se venda como ecológico?... Hoy en día hasta materiales tan nefastos como el PVC y el aluminio se venden como sostenibles... Y para ello simplemente se dice que no se talan árboles [como si eso tuviera algo de malo o insostenible], o que son reciclables [prácticamente cualquier material lo puede ser].


En este sentido, las palabras -reciclable-, o -medioambientalmente respetuoso- parecen ser una puerta hacia el Paraíso, simplemente con decir que es reciclable, parece que ya es ecológico o sostenible, aunque no sea así. Ni mucho menos. Por ejemplo, reciclar el aluminio un 30% [180 MJ/Kg] requiere 11 veces mas energía que reciclar acero en un 100% [16 MJ/kg], reciclar el aluminio un 70% [100 MJ/Kg] sigue requiriendo 6 veces mas energía que reciclar acero en un 100%, pero además poquísimas empresas lo hacen al no ser rentable, y sigue siendo un despilfarro. O lo que es lo mismo, aunque uno se empeñe en reciclar el aluminio lo único que va conseguir es un despilfarro de energía -solo un 20% menos que obtenerlo de la bauxita [220 Mj/Kg]-, por lo que es mejor utilizar otro material que sea mas fácil reciclar. Pero claro, como esto no lo sabe nadie, ...pues las campañas de comunicación de las asociaciones de fabricantes de aluminio, dicen lo que quieren. Y lo mismo puede decirse de las asociaciones de PVC, de las asociaciones de plásticos, de las asociaciones de aislamientos, de las asociaciones y empresas de aire acondicionado, de las asociaciones y empresas de domótica, de las empresas de gas... etc... Y lo que es peor, están patrocinando cualquier cosa relativa a la sostenibilidad. Si uno quiere hacer un congreso de sostenibilidad lo mejor que puede hacer es pedir dinero a los materiales, empresas y promotores que ni son sostenibles, ni lo pueden ser. Pero eso si, lo quieren aparentar y convencer a un publico inculto.

Por otro lado, la escasa normativa existente y/o propuesta, como mas adelante demuestro, no va a hacer nada para mejorar esta situación, y en cambio la va a empeorar, y va a consolidad un modelo ineficaz, mal entendido y muy caro de sostenibilidad.

La arquitectura sostenible ha empezado por mal camino, y creo que la situación se va a consolidar y es irreversible. Por este motivo, lo primero de debemos reconocer es que no hay un solo modelo de arquitectura sostenible, sino que hay varios. Por ello, y para evitar engaños y equívocos, a continuación muestro los 5 tipos de arquitectura sostenible que se han decantado en nuestra sociedad.



1. Sostenibilidad Visual.

Así es como entienden la sostenibilidad los arquitectos y diseñadores: simplemente por su aspecto visual. La sostenibilidad solo sirve como fuente de inspiración para crear formas arquitectónicas, con independencia de si estas acciones sirven para algo o no, y con independencia de su elevadísimo incremento de precio….. Y es que habitualmente la sostenibilidad bien entendida no interesa prácticamente para nada a los arquitectos, y en el mejor de los casos la entienden como una restricción de sus ideas.

Para entender lo que se entiende este tipo de sostenibilidad en arquitectura basten algunos ejemplos:


*** Un hotel completamente convencional en su estructura arquitectónica, pero envuelto en una red de células fotovoltaicas... el hotel se venderá como sostenible aunque lo único que tenga sean estas células, además costara mucho mas caro, las células, por supuesto no servirán prácticamente para nada, ya que su orientación e inclinación no serán las correctas al estar vinculadas a una malla decorativa, y no a una orientación funcional adecuada. Por no hablar de la bajísima eficacia energética que tienen las células fotovoltaicas [en el mejor de los casos un 15%]. Pero como el publico tampoco tiene ni idea, el hotel pasará como ecológico, seguro que recibirá algún premio de arquitectura por esta idiotez y además atraerá subvencione y mas clientes.

*** Otro ejemplo; un edificio de oficinas con células fotovoltáicas en paneles de vidrio verticales y curvos [como el edificio Nexus en Barcelona]. Aquí ocurre lo mismo, las células fotovoltáicas serán terriblemente caras e ineficaces, ya que su posición es completamente inadecuada, pero son una excusa perfecta para decir que las oficinas son sostenibles [aunque por supuesto no lo sean y simplemente sean más caras].

*** Otro ejemplo: una urbanización completamente convencional que se vende con una maqueta en la que aparece un generador eólico, aunque este generador no sirva prácticamente para nada y su aporte energético sea ridículo para lo mucho que necesite la urbanización, pero su presencia -recicla- la urbanización, y la convierte como sostenible a muy bajo precio ante un público completamente desinformado. Es el caso de un hotel de 5 estrellas cerca de Benidorm.

La maquinaria de marketing de las empresas funciona simplemente basada en la completa desinformación del público
y de los profesionales.


2. Sostenibilidad Mediática.

Este modelo de sostenibilidad es peor que el anterior, ya que simplemente se basa en lanzar mensajes en los que se dice que tal producto o edificio es sostenible, aunque no lo sea en absoluto. Es el caso de los yogures -BIO- de Danone, que a base de una publicidad engañosa hace creer al público desinformado de sus bondades naturales. Afortunadamente, en este caso, y después de años de batalla y debido a que existe una reglamentación en estos productos [que no existe en arquitectura], el producto ha debido de cambiar de nombre [ahora tiene el anodino nombre de -Activia-]. Pero las ventajas mediaticas que ha ganado Danone a base de publicidad engañosa ya no se las quita nadie.

En arquitectura la situación es mucho mas descarada.


*** Pongamos un ejemplo, y quizás el mas descarado: la supuesta -Ecociudad de Sarrigurren- no tiene nada de bioclimática [esta basada en manzanas cuadradas tradicionales y así prácticamente ninguna vivienda puede ser bioclimática], ni tampoco nada de ecológica, ya que los materiales que se están utilizando son convencionales. De hecho el nombre de -ecociudad- se dio mucho después de que se diseñara la urbanización. Cuando salio el concurso para el diseño de esta urbanización no aparecía para nada ninguna acción relativa a la sostenibilidad [el concurso fue ganado por un taller valenciano, y sin ningún cambio en el proyecto, un año mas tarde se le cambio el nombre]. Y de hecho, el primer edificio que se ha edificado en esta urbanización absolutamente tiene nada de sostenible [aunque se vende como tal], ni mucho menos de bioclimático y ecológico, es un edifico semicircular, mal orientado y con los huecos de moda que hacen ya prácticamente todos los arquitectos desde que a David Chipperfield se le ocurrió por primera vez la idea hace mas de 7 años. Este tipo de huecos los han copiado casi todos los arquitectos con contactos, y uno los puede ver en el centro de Zaragoza , en el Paseo de Gracia y en cualquier rincón de muchas ciudades españolas. Pero la avispada administración Navarra pronto se dio cuenta de que podía hacer con la publicidad, lo que no sabía, ni podía, ni quería hacer con sus acciones.

*** Otro caso de sostenibilidad mediática es cuando una promotora dice que sus viviendas consumirán tan solo un porcentaje de lo que consumen otras viviendas. Tremendo!!!. Me pregunto: ¿quien les ha hecho el estudio?...tienen una vivienda piloto desde hace 5 años y esta siendo continuamente testeada?...es evidente que se trata de una estrategia comercial naif y al puro estilo de la propaganda rusa.

*** Lo mismo puede decirse de una promotora de casas cutres en Tarragona, que anuncia por todos sitios que sus viviendas tendrán tres veces menos impacto ambiental del que tendrían cumpliendo estrictamente el código de sostenibilidad de la Generalitat Catalana. Y lo más lamentable del asunto es que para acompañar el anuncio se cita el estudio hecho de una Universidad que nadie conoce. Por supuesto no se acompaña el estudio por ninguna parte [para manipular al ciudadano de este modo, es preferible contratar a Camacho y anunciar casas cutres en Murcia!].


*** Lo mismo puede decirse de la supuesta -eco-ciudad- de Vallecas. Basada igualmente en una ordenación a base de manzanas cuadradas. Una parte de las manzanas está sin orientar N-S, y del resto de manzanas bien orientadas, como cualquier técnico en bioclimatismo sabe, apenas el 30% de las viviendas soleadas con orientación N-S podrían ser bioclimáticas. Como resultado, personalmente calculó que como máximo un 15% de las viviendas de la Eco-ciudad de Vallecas podrían ser bioclimáticas. Eso si, falta que lo sean y que se construyan como tales, porque puede que ninguna acabe siéndolo. Pero los beneficios políticos ya se han logrado, sea lo que sea lo que se edifique en Vallecas.


Y claro está, esto se ha aprendido muy rápidamente por el resto de administraciones [entre todas destaca lo que se pretende hacer en ciudades como Soria, Segovia...], promotoras [destaca en este sentido las empresas que se atreven a publicitar campos de golf -ecológicos– en Cádiz, Huelva, Murcia, Valencia, Castellón y Alicante] simplemente porque utilizan parte de las aguas residuales como agua de riego del campo [que como máximo puede ser el 50% por razones de salinidad de las aguas recicladas]. Con el amparo de la nueva Ley de campos de golf valenciana la situación será todavía peor en el futuro.

Como no hay ninguna regulación, simplemente hay que decir que una promoción es sostenible, aunque no lo sea nada en absoluto.



3. Sostenibilidad Desvirtuada.

Es la más peligrosa de todas debido a que institucionaliza un modelo de sostenibilidad incompleto, ineficaz, erróneo y caro. Es el caso de las acciones que se están llevando a cabo por algunos promotores que supuestamente dicen que hacen promociones sostenibles, y también de algunos arquitectos. La mayoría de estas promociones autocalificadas como sostenibles lo único que incorporan [en el mejor de los casos] es una pintura al agua [que los fabricantes venden como ecológica aunque no lo sea], algunas placas solares [que encarecen la vivienda final], un poco mas de aislamiento, ventanas de aluminio reciclado [como se ha dicho, que sea reciclado no lo convierte en ecológico], y un sistema de control domótico que no sirve para nada de lo simple y barato que se elige [y aunque funcionara no implicaría ninguna reducción en el consumo energético de la vivienda]. Y cuando un promotor hace esto, corre la voz, y los promotores avispados que saben que la sostenibilidad empieza a vender, pues copian este modelo desvirtuado, y de este modo se convierte en una practica habitual e institucionalizada en esta primera etapa de promociones supuestamente sostenibles.

Esta practica no tendría mucho futuro, ya que con el pasar del tiempo habría mas publicaciones que mostraran lo que es realmente una construcción sostenible, y a los promotores engañosos no tendrían mas remedio que hacer las cosas un poco mejor, ya que el publico estaría mejor informado.

Pero la situación se agrava enormemente cuando la administración aparece en escena cuando no hay reglamentación, -pues el mercado empieza a sacar propuestas: algunas buenas y otras malas-. Pero si hay reglamentación... Y esta es mala, pues lo que hace es institucionalizar las malas propuestas del mercado y eliminar de un plumazo las buenas propuestas.

Este es el caso del actual cogido de la Edificación CTE. Es un código malísimo desde el punto de vista de la sostenibilidad y supone un tremendo peligro para la sostenibilidad, ya que va a institucionalizar y dar por bueno un modelo erróneo, ineficaz, incompleto... y sobre todo caro. Muy caro. El CTE solo va a servir para elevar todavía mas el precio de las viviendas. Y la situación es tan peligrosa que merece un análisis mas detallado:


Para empezar no debe relacionarse de forma directa el ahorro energético con la sostenibilidad. El ahorro energético es solo una pequeña fracción de lo que se entiende por sostenibilidad. Pues bien, el código técnico CTE solo se centra en dos acciones relativas al supuesto ahorro energético, así que no se le debería relacionar para nada con la sostenibilidad.

Pero para entender mejor para lo poco que va a servir -en materia de sostenibilidad- el código Técnico CTE, habría que empezar por definir lo que es la arquitectura sostenible.

Por tanto, y para empezar, lo que el código puede, en principio, suponer para la sostenibilidad en la Construcción es mas bien poco. Pero si entramos con detalle observamos los enormes desaciertos del código CTE. El documento Básico HE -Ahorro de energía-, incluye 5 apartados:


*** HE1. Limitación de la demanda energética.
*** HE2. Rendimiento de las instalaciones térmicas.
*** HE3. Eficiencia energética de las Instalaciones de iluminación.
*** HE4. Contribución solar mínima de agua caliente sanitaria.
*** HE5. Contribución fotovoltáica mínima de energía eléctrica.


Pues bien, analicemos uno por uno estos puntos para ver si son de alguna utilidad.

Para empezar no se deberían incluir los apartados HE4 y HE5 con un titulo de -Ahorro de energía-, puesto que el ahorro energético es independiente del origen de la energía. O lo que es lo mismo, el código, para empezar, no esta fomentando suficientemente el ahorro y la eficiencia energética, sino simplemente el uso de energías alternativas. O lo que es lo mismo, el usuario pagará menos por la energía, peor pagará mas por los dispositivos. No habrá ahorro, se pagará menos a la empresas energéticas tradicionales, y se pagará más a los fabricantes de captores solares térmicos y fotovoltáicos.

Creo que es un fuerte error que el código mezcle [interesadamente eso si] dos conceptos tan diferentes.


En el apartado HE1 no se habla de nada nuevo que no se hablará en el código anterior. Simplemente es un poco más restrictivo y exige unos valores mas restrictivos de la transmitancia límite de suelos, cubiertas y fachadas. No se habla para nada de las características ecológicas de los materiales, de soluciones contractivas, de controles solares,... etc... de nada de nada... en realidad es el mismo código anterior, ligeramente mas restrictivo. Sigue hablándose de condensaciones, aún cuando si se construye con la tipología adecuada [aislamiento exterior, inercia térmica en el interior de los muros, elementos porosos...] no hay ninguna posibilidad de que haya ningún tipo de condensaciones... en fin, no puedo comentar mas, porque es poco lo nuevo que el código aporta en este apartado.

Y eso, en el día a día de la construcción significa algo bien claro: se harán muchos papeleos, se rellenarán muchas fichas en los proyectos... pero NADIE va a controlar ni lo que pone en las fichas, ni lo que se haga en realidad y con independencia del proyecto [algo que, como se sabe, es lo habitual en las obras].


Para ilustrar lo que digo voy a poner el ejemplo de un amigo mío arquitecto: desde que por error puso una ficha equivocada del Kg en un proyecto de un edificio de viviendas [y puso la ficha de una vivienda unifamiliar, esta poniendo la misma ficha en todos y cada uno de sus proyectos desde hace más de 13 años... y nadie le ha dicho nada. La misma ficha para todos los proyectos... y nadie se ha dado cuenta, y si alguien se ha dado cuenta, nadie le ha dicho nada... ese es el control que hay en España de estos temas... y ese es el control que seguirá habiendo en estos temas.

O lo que es lo mismo, para poco va a servir este apartado, excepto para incluir nuevos papeles en los proyectos, y que el aislamiento de las fachadas pase de ser 3 cm. a 4 o 5 cm. de espesor. Los únicos que van a salir beneficiados directamente con este apartado serán los fabricantes de aislamientos térmicos. Los edificios no.


Pero hay algo peor. Como la norma no tiene una visión general y simplemente se centra en restringir algo más lo que ya había en el anterior código, se van a producir efectos colaterales peligrosísimos: como es el fomento generalizado de los equipos de aire acondicionado. Seguramente se reduzca la energía necesaria para equipos de calefacción, pero se aumentará la energía necesaria en equipos de aire acondicionado.

La justificación es sencilla: si se aíslan mucho más las paredes, suelos, y techos, se va a escapar menos energía en invierno... Pero también se va a dificultar que se escape el calor en verano de noche. O lo que es lo mismo, cuando los edificios se recalienten los días de verano [porque nada dice el código para evitar eso y es muy fácil hacerlo por cierto], no se van a poder refrescar de noche, por lo que va a permanecer todo el día caliente y simplemente se va a fomentar el uso de instalaciones de aire acondicionado. En resumen, de momento, el nuevo código CTE no va a tener demanda influencia en la demanda del consumo energético, en cambio va a incrementar los ingresos de:


1. Fabricantes de aislamientos
2. Fabricantes de equipos de aire acondicionado

Pero sigamos que aun hay más...

El apartado HE2 prácticamente solo estipula como deben ser las instalaciones de calefacción e iluminación. Ello va a redundar en simplemente la adopción de calderas de mayor eficiencia energética [aunque luego se usen de la forma mas derrochadora que nos de la gana].

El apartado HE3 dice como deben ser los sistemas de iluminación natural, y la gestión de la iluminación artificial. Pues bien, prácticamente cualquier edificio actualmente construido cumple perfectamente con las estipulaciones del código. Hay superficie vidriada mas que suficiente para que entre iluminación natural... y sobre todo en los edificios de oficinas, que casi todos tienen superficies completamente acristaladas...

El código fomenta que haya mucha iluminación natural…pero es que esto ya lo tienen sobradamente nuestros edificios. Lo que ocurre es que mal utilizada [demasiada luz cerca de las ventanas, y demasiada poca lejos de las ventanas], en definitiva este apartado va a pasar desapercibido, y de nuevo solo fomenta un mayor uso indirecto de aparatos de aire acondicionado. Por supuesto no fomenta el uso de las instalaciones de iluminación, por lo que no puede extrapolarse ahorro energético alguno.


El apartado HE4 y HE5 lo único que fomentan son la utilización parcial de captores térmicos y fotovoltaicos. A este respecto no hay nada que decir…bienvenida sea la medida.

Lo negativo de estos apartados es que se fomenta un concepto de sostenibilidad muy mal entendida: el modelo de hacer un edificio con un diseño arbitrario y derrochador... pero con captores solares. Ello fomenta el diseño de edificios derrochadores y poco racionales, pero más caros, debidos a la adopción de placas solares. Aunque la energía sea de de origen alternativo, no se ahorra nada. Lo que no se paga en energía convencional, se paga en placas e instalaciones solares [y a un precio muchísimo mas elevado]. Habrá menos emisiones al medioambiente, pero con este modelo equivocado, subirá muchísimo el precio de los edificios y su complejidad técnica.


En definitiva, el código técnico de la construcción esta consolidando un modelo poco efectivo y muy caro de construcción sostenible. No se habla para nada del diseño de los edificios, y solo de su aislamiento y su equipamiento. En lugar de fomentar acciones muy efectivas y baratas [hacer buenos diseños bioclimáticos] se fomentan acciones caras y poco efectivas.

Pero, lo peor de todo, es que el precio de la construcción se encarecerá muchísimo, y no porque haya una razón, sino porque el código CTE es la excusa perfecta para seguir subiendo los precios de las viviendas. Lo único que les faltaba a los promotores es que alguien les proporcione una excusa perfecta para subir los precios.

Hace unos meses, leí en la página web de la Asociación de Promotores de España que la adopción de las medidas de aislamiento térmico de la CTE iba a suponer un encarecimiento de las viviendas mínimo de 3,000 euros. Y eso es completamente descabellado. Y voy a demostrar el porqué:


Supongamos que después de hacer los enfarragosos cálculos de CTE [eso me lleva a suponer que pocos arquitectos han participado en la elaboración del código] se llega a la conclusión de que hay que subir el grosor del aislamiento térmico, desde los 3 cm. actuales a 5 cm.

Pues bien, veamos que sobre coste implica esto en la construcción de un piso de la superficie y características habituales en la promoción española. Pongamos el caso de un piso habitual con unos 120 m2 de superficie construida. Este tipo de pisos suele tener una fachada de una superficie media aproximada de unos 80 m2 [sin incluir ventanas]. Pues bien, si el precio en el mercado de un aislamiento de 3 cm. es de 200 pesetas/m2 [1’2 euros/m2] y el coste de este mismo aislamiento pero de 5 cm. de grosor es de unas 350 pesetas/m2 [2’1 euros/m2], tenemos un sobrecoste de 0´9 euros/m2 [150 pesetas/m2], que multiplicado por 80 m2 nos lleva a un sobrecoste de 72 euros/m2 [12,000 pesetas/m2]. A esto habría que añadir la repercusión por vivienda de aislar más las azoteas y los sótanos. Ello nos podría llevar a un sobrecoste por vivienda máximo de unos 150 euros [25,000 pesetas].


O lo que es lo mismo, es ridículo el sobrecoste real que supone el aumento de aislamiento térmico hasta casi el doble del actual. Sin embargo, muchos promotores ya anuncian que los precios de las viviendas van a subir más de 3,000 euros [500.000 pesetas]..en fin, sin comentarios...

Pero hay mas: las viviendas que salgan a la venta y que dispongan de un captor solar térmico [que a un promotor puede costar unos 1,800 euros -300.000 pesetas- incluida instalación], podrían ver aumentado su precio en mas de 9.000 euros [1’5 millones de pesetas].

Espero que ustedes recuerden estos datos, y si me equivoco, me llamen y me reclamen en los próximos años.

En conclusión, son fácilmente previsibles las consecuencias del nuevo código CTE en la construcción:


*** Fuertes beneficios económicos para los fabricantes de aislamientos, calderas, sistemas de iluminación, equipos de aire acondicionado y de captores solares.
*** Un aumento irreal e injustificado del precio de las viviendas.
*** Un ahorro imperceptible del consumo energético, y un cambio de los picos de consumo energético de invierno a verano.
*** La consolidación de la idea equivocada de que la construcción sostenible es muy cara. Cuando lo que habría que deducir es que la administración está fomentando un modelo erróneo, incompleto, poco eficaz y muy caro de sostenibilidad.



Sostenibilidad Honesta.

Es la sostenibilidad completa y bien entendida que unos pocos arquitectos pretendemos hacer. Por supuesto tenemos en contra al colectivo de arquitectos y de promotores. Los primeros intentan dejarnos de lado ya que les complicamos la vida [tienen que aprender y esforzarse mas], y los segundos no entienden que hacer las cosas de forma honesta, aunque sea algo mas complicado, solo les reportará beneficios a corto y largo plazo, los consolida en el mercado, y les proporciona imágen de confianza, honestidad y credibilidad frente al usuario.


Sostenibilidad Radical.

Es el modelo de sostenibilidad que pretende llevar las actuaciones a un extremo, por ejemplo: construir con adobe, con madera, con materiales de desecho, etc... Estas actuaciones no sirven como modelo generalizable, pero pueden hacer meditar al colectivo de la sociedad para que se cambien los actuales modelos ridículos en los que se basa la construcción. A esta categoría se pertenece por ejemplo elexperimento VitroHouse.com, que presenté el año pasado en la Feria Construmat, o el prototipo R4House.com, que voy a presentar en la próxima edición 2007 de Construmat. Del mismo modo, en breve presentaré en España el -Proyecto GAIA-, cuatro viviendas experimentales extremadamente sostenibles [dos en Valencia, una en Barcelona y una en Alicante].

Pienso que es importante que la sociedad sepa que aunque todos utilicemos la misma palabra, no todos nos estamos refiriendo a lo mismo. De ese modo se podrá evitar el engaño y el desengaño del ciudadano.

Pero ante todo hay que evitar que se siga construyendo del mismo modo que siempre, pero con otro nombre.

Y es que ya lo decía Confucio: -...de tanto en tanto hay que cambiar el nombre a las cosas, para que sigan siendo las mismas-.




Autor: Luis de Garrido.

Luis de Garrido es un Arquitecto en ejercicio libre de la profesión, con estudios abiertos en Valencia y Barcelona. Desde los últimos 15 años, tal y como él mismo expresa, sólo acepta encargos en los que los criterios ecológicos, saludables y medioambientales se tengan en cuenta con absoluto rigor, utilizando además, la más alta tecnología de control y telecomunicaciones disponible en cada momento. En su currículum destacan unas 500 viviendas ecológicas y bioclimáticas, Edificios de oficinas, Edificios Inteligentes, Clínicas, Colegios, Centros de recursos medioambientales, incluso un Balneario, todos ellos con criterios sostenibles y saludables igualmente.

Además, Luis de Garrido desarrolla labores docentes, de investigación, conferencias y es Fundador y Presidente de la Asociación Nacional para la Vivienda del Futuro [ANAVIF], así como de ANAS [Asociación Nacional para la Arquitectura Sostenible] y de la Asociación Luis de Garrido para la Prospectiva, la Tecnología y la Arquitectura.

Sunday, January 21, 2007

Carlos Lamela

Carlos Lamela: "Estamos sorprendidos por lo bien que se ha comportado el edificio de la T4"


Al margen de que, por supuesto, lo más importante son las vidas que se han perdido. ¿Qué sientes como autor del edificio? Minoru Yamasaki no vivió para lamentar el atentado contra sus torres gemelas…
En ese aspecto no sentí nada especial, porque creo que hay otra serie de sentimientos que están por encima. Uno no considera que sea una obra en la que ha trabajado y que hayan destruido. A mí me preocupó más otra serie de aspectos. Inmediatamente me puse a pensar en lo que podía haber pasado y no pasó. Y también a hacer un análisis de cómo se ha comportado el edificio. Nosotros mismos estamos sorprendidos por lo bien que se ha comportado el edificio, y por lo bien que han respondido determinadas cuestiones que nos planteamos de forma teórica, pero nunca pensamos que en la práctica las íbamos a sufrir, porque uno no se plantea tener un atentado. Pero sí se prevé de manera lejana. Por eso los aparcamientos en los aeropuertos son siempre aéreos, nunca son subterráneos. Y por eso se intenta colocarlos suficientemente lejos de las terminales y de las zonas de público. Aquellas cosas que uno piensa que nunca va a experimentar al final las acabas experimentando. De todas maneras, el día que visité las obras me dio la sensación de no estar viendo una cosa real, era como un escenario, una de esas imágenes que uno está acostumbrado a ver en la televisión o en el cine: el bombardeo de Beirut, guerras, terremotos… Uno nunca se imagina que le vaya a tocar vivirlo en primera persona con un edificio propio, recién inaugurado.

¿Has hablado con Richard Rogers?

Sí, estuvimos viendo la obra con él. Pasó por Madrid y quería verlo. Mi padre y yo estuvimos acompañando a Richard y a Simon Smithson. Los cuatro estuvimos contemplando el desastre, comentando algunos aspectos en directo.

[…]

¿Crees que hay una falta de implicación política en el colectivo de arquitectos frente a problemas como el de la vivienda o la corrupción urbanística?
La clase política todavía no ha dado con la solución para estos dos problemas. Son dos de los mayores problemas que tiene España. No hay derecho a que hoy una vivienda sea un artículo no de lujo, sino de superlujo, cuando no había sido así. Ni hay derecho a que determinadas zonas de España estén sufriendo porque unos desalmados quieran enriquecerse de forma absolutamente desproporcionada e injusta. No es admisible que estemos machacando como estamos machacando determinados litorales. Es absolutamente irreversible. Y tampoco es normal que no hayamos podido poner freno a la escalada de los precios de las viviendas y lograr unos productos asequibles para la mayoría de la gente.

Aquí los arquitectos como comunidad tienen mucho que hacer, porque si hay un Algarrobico construido en la playa es porque lo ha firmado un arquitecto…
En este aspecto somos un colectivo muy desunido y poco sensible. Nos hemos dejado llevar, sobre todo en derterminadas zonas de España. Tendría que haber una concienciación. Aunque, al final, el arquitecto es un instrumento. Esa concienciación debe ser social, es la propia sociedad la que comete los disparates. La sociedad elige a los políticos, hace las normas. Promueve todo, en definitiva. O hay una mayor concienciación social y hay una mayor cultura para impedir eso o, si no, por mucho que los colectivos profesionales lo intenten frenar no va a ser posible. Esto sería impensable en países cuya cultura es mucho más desarrollada que la española, como los países nórdicos. No ocurre.


Carlos Lamela dirige el estudio Lamela, responsable, junto a Richard Rogers, de la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas, que sufrió un atentado de ETA el pasado 30 de diciembre. Más en el próximo número de la revista NaN.
(Fotografía de Fábrica de Fotos)

Wednesday, January 17, 2007

Datos

Área Metropolitana de Valladolid

400.110

habitantes

Aldeamayor de San Martín

2.107

habitantes

Arroyo de la Encomienda

8.039

habitantes

Boecillo

2.713

habitantes

Cabezón de Pisuerga

2.718

habitantes

Castronuevo de Esgueva

373

habitantes

Cigales

3.652

habitantes

Ciguñuela

393

habitantes

Cistérniga

6.680

habitantes

Fuensaldaña

1.266

habitantes

Fuente el Sol

260

habitantes

Geria

479

habitantes

Laguna de Duero

21.018

habitantes

Mucientes

659

habitantes

Overuela (La)

1.500

habitantes

Pedraja de Portillo (La)

1.145

habitantes

Renedo de Esgueva

1.948

habitantes

Santovenia de Pisuerga

3.079

habitantes

Simancas

4.776

habitantes

Tudela de Duero

7.692

habitantes

Valdestillas

1.770

habitantes

Valladolid

319.943

habitantes

Viana de Cega

1.848

habitantes

Villanuela

1.489

habitantes

Villanueva de Duero

1.121

habitantes

Zaratán

3.442

habitantes

(Según datos extraídos del INE 2006)

Thursday, November 09, 2006

MANIFIESTO

POR UNA NUEVA CULTURA DEL TERRITORIO

La evolución que están experimentando los usos del suelo en España, principalmente a causa de los avances de una urbanización realizada de forma masiva y sobre terrenos no siempre adecuados, es muy preocupante. Este proceso está teniendo consecuencias ambientales y paisajísticas muy negativas cuyo alcance, en muchos casos, no viene siendo ni considerado, ni corregido. El actual modelo de urbanización está teniendo asimismo consecuencias perniciosas para la calidad de vida de los ciudadanos – de las que son expresión palmaria las dificultades de acceso a la vivienda, el incremento de la movilidad y el aumento de los costes de los servicios- y puede comportar efectos preocupantes para el mismo equilibrio del sistema financiero y la actividad económica, tal como han advertido en reiteradas ocasiones las autoridades fiscales y monetarias.

Además, la práctica del urbanismo ha devenido demasiado a menudo sinónimo de opacidad, de “mala política” y aún de corrupción. Así, el instrumento que debería servir para ordenar los usos del territorio en beneficio de la colectividad ha acabado identificándose, en muchos casos, con una técnica ininteligible donde la participación democrática del conjunto de actores presentes en los territorios es irrelevante y prevalecen los intereses de los agentes urbanizadores.

En el campo disciplinar, la propia expresión “ordenación del territorio” no ha alcanzado todavía un suficiente consenso científicotécnico, y su práctica real en la mayoría de las Comunidades Autónomas no ha llegado a ser
relevante en términos políticoadministrativos Así, se consume voraz y desordenadamente un recurso limitado, el territorio, sin disponer de instrumentos adecuados y sin que se atisben respuestas suficientes a los graves e
irreversibles daños que en muchos lugares se están ocasionando.


La gestión prudente del territorio debe convertirse en el elemento central de un nuevo debate ciudadano. Un debate democrático en el que participen todos los actores concernidos, especialmente aquellos que menos capacidad tienen para hacer oír su voz. Es imprescindible que la sociedad española tome conciencia de que, de persistir, el mal uso y desgobierno del territorio acarrearía, tras una corta etapa de grandes beneficios privados, largos periodos de onerosos costes ambientales, económicos y sociales. La mayor capacidad técnica para transformar la naturaleza y los espacios de vida, el rápido aumento de la población y de los niveles de consumo debe ir acompañada de prudencia y respeto en el uso y la gestión de los recursos de que disponemos. Sólo así
conseguiremos mantener y mejorar nuestro nivel de bienestar, sólo así aprovecharemos las grandes potencialidades de que goza nuestro territorio, sólo así evitaremos legar a las generaciones venideras una España desfigurada, plagada de riesgos y repleta de exasperaciones cotidianas, de desequilibrios territoriales, de procesos segregadores y de deterioro irreversible de elementos culturales, simbólicos y patrimoniales.

El buen gobierno del territorio, de la ciudad y del campo, como el representado en el maravilloso fresco del Palacio Comunal de Siena, es responsabilidad de todos. Por ello debe convertirse en un tema político de primer orden, entendiendo por político no únicamente la práctica institucional o partidaria, sino también el compromiso del
conjunto de los ciudadanos. Cada ciudadano tiene derecho a vivir en un ámbito digno, sano y bello, pero también tiene el deber de cuidarlo y de exigir que velen por él quienes tienen la representación de la sociedad. En este sentido hay que saludar con optimismo el incremento de las asociaciones y entidades que en toda España pugnan por preservar determinados espacios amenazados por procesos de urbanización inadecuados. Pero debemos ser
capaces de dar a estos movimientos no sólo un carácter defensivo y local, sino también propositivo y general.

Urge pues poner las bases de una nueva cultura del territorio. Una nueva cultura territorial que impregne la legislación estatal y autonómica, que oriente la práctica de todas los ayuntamientos y el conjunto de las administraciones, que provea el marco adecuado para el buen funcionamiento del mercado, que corrija en beneficio de la colectividad los excesos privados y que haga prevalecer los valores de la sostenibilidad ambiental, la eficiencia funcional y la equidad social. Esta nueva cultura del territorio debe estar sustentada, a juicio de los firmantes, en los siguientes principios, criterios y prioridades:

1. El territorio es un bien no renovable, esencial y limitado. La sociedad encuentra en él soporte o sustento material a sus necesidades, así como referente de su identidad y cultura. Las características naturales de cada territorio y las pervivencias en él de trazos y formas que provienen del pasado le confieren singularidad y valores de diversidad.
Por ello, el territorio debe ser entendido como recurso, pero también como cultura, historia, memoria colectiva, referente identitario, bien público, espacio de solidaridad y legado. La nueva cultura del territorio debe tener como primera preocupación encontrar la forma para que, en cada lugar, la colectividad pueda disfrutar de los recursos del territorio y preservar sus valores para las generaciones presentes y venideras.


2. El territorio es una realidad compleja y frágil. Toda realidad territorial, todo lugar, está compuesto de múltiples elementos naturales y culturales y de sus interrelaciones, que deben ser adecuadamente considerados. Las actuaciones con gran incidencia territorial (urbanización, obras públicas, extracción de minerales, roturaciones, forestaciones, etc.) tienen habitualmente consecuencias irreversibles. Por ello, deben realizarse con conciencia de dicha complejidad y evaluando previamente las múltiples repercusiones posibles. El principio de precaución es de imprescindible aplicación a todas estas transformaciones.

3. El territorio contiene valores ecológicos, culturales y patrimoniales que no pueden reducirse al precio del suelo. Estos valores sociales difíciles de medir en términos monetarios convencionales deben ser tomados sistemáticamente en consideración por las administraciones responsables de velar por sus cualidades y potencialidades. La apropiación privada de cualquier parte del territorio debe ser compatible con dichos valores; por ello, la propiedad del suelo y la vivienda debe ser ejercida con respeto de su función social, y con la asunción plena de la responsabilidad de potenciar su utilidad, su valor ambiental y su potencial paisajístico.

4. Un territorio bien gestionado constituye un activo económico de primer orden. En efecto, la correcta gestión del proceso de urbanización permite reducir los costes de la movilidad para las personas y las empresas, contener los precios del suelo y la vivienda, así como moderar las cargas de la prestación de los servicios. Por otra parte, disponer de un entorno de calidad no sólo evita daños ambientales y de salud, sino que también confiere valor añadido a los productos y a los servicios, en particular los turísticos, básicos para la economía española. La gestión sostenible del territorio es ciertamente una obligación social y ambiental, pero resulta también un apremiante imperativo económico.


5. El planeamiento territorial y urbanístico es un instrumento esencial para la actuación de los poderes públicos. Así, frente a toda veleidad desreguladora, hay que defender la importancia de la legislación, la normativa y la gestión urbanística para el buen gobierno del territorio. Ahora bien, la práctica urbanística debe dotarse de nuevos horizontes y de nuevas herramientas disciplinares y administrativas. Sólo de esta forma dará respuesta a las necesidades sociales, propiciará la coordinación política horizontal entre distintos departamentos y fomentará la concertación vertical entre administraciones y con los agentes sociales. El conjunto de administraciones competentes deben propiciar pues una revalorización del planeamiento territorial y general, suprimiendo la utilización espuria de otros instrumentos de menor alcance espacial pero con alta incidencia real, cuya aplicación abusiva ha tenido como consecuencia la urbanización masiva, desordenada e inadecuada de suelo rústico.


6. El planeamiento municipal debe tener como principal objetivo facilitar el acceso a la vivienda, el goce de los servicios y la preservación del ambiente. El planeamiento municipal es la escala básica de la práctica urbanística, pero en demasiadas ocasiones los planes locales de ordenación está sirviendo casi exclusivamente para impulsar procesos de expansión urbana. Ante esta deriva, hay que defender planes municipales de ordenación que atribuyan valores positivos a todas y cada una de las partes del término municipal, basando el crecimiento urbano en criterios ecológicos y sociales, más allá de la simple consideración de la oportunidad económica o de ocasionales negocios particulares inmediatos. En particular, debe abandonarse la concepción del suelo rústico como un espacio residual,
perennemente pendiente de urbanización futura y comprender que la permanencia de suelos rústicos destinados a las prácticas agrarias se hace imprescindible por razones ambientales y ecológicas, incluso en los contextos
espaciales de las mayores ciudades y aglomeraciones urbanas. La defensa del espacio abierto, como matriz territorial básica es hoy una prioridad que debe ser perseguida adecuadamente, incluso mediante procedimientos de adquisición de tierras y/o expropiación por interés social.

7. El planeamiento territorial debe proveer acuerdos básicos sobre el trazado de las infraestructuras, el desarrollo de los asentamientos y el sistema de los espacios abiertos. En un territorio crecientemente integrado el planeamiento municipal no puede hacer frente por si solo a las dinámicas de transformación del espacio. Por ello hoy es más necesario que nunca disponer de un planeamiento a escala territorial que coordine y vincule el planeamiento municipal, en pos de un nuevo modelo de urbanización, basado en el ahorro en el consumo de suelo, la convivencia de usos y la cohesión social. El planeamiento territorial debe ser un compromiso a la vez general y suficientemente concreto, por cuyo cumplimiento y desarrollo será evaluada la actividad política de los partidos y responsables públicos que lo formulan y aprueban. Sobre las Comunidades Autónomas recae la gran responsabilidad de
demostrar una mayor voluntad política de ordenar su territorio superando la situación creada casi exclusiva del
planeamiento urbanístico. Deben aumentar su capacidad administrativa y técnica para realizar planes de ordenación y de hacer real el orden territorial que se propongan tener. Es imprescindible la formulación de modelos de
ordenación territorial para ámbitos metropolitanos, litorales y de espacios rurales, con ciudades medias y/o espacios naturales protegidos.

8. El Gobierno central y las Cortes Generales del Estado no pueden desentenderse del territorio. Con pleno respeto a las competencias que la Constitución española otorga a las Comunidades Autónomas y a los municipios en ordenación territorial y urbanismo, la administración general del Estado no puede dejar de considerar el territorio como parte de sus responsabilidades. En el momento actual es inaplazable la revisión de la legislación todavía vigente desde 1998 sobre medidas liberalizadoras en materia de suelo y resulta imprescindible una nueva legislación del suelo que supere la visión estrecha según la cual la vocación esencial del suelo sería su urbanización. La
legislación del Estado debe requerir a las administraciones competentes la atribución de valores sociales positivos a todas las partes del territorio español, puesto que todas ellas afectan a la calidad de vida de los ciudadanos, todas tienen funciones naturales, ecológicas o ambientales y en todas ellas se plasman rasgos históricos y del patrimonio cultural. Sobre el gobierno central recae igualmente la responsabilidad de revisar y proponer el consenso relativo a un nuevo modelo de financiación para los gobiernos locales que responda a los principios de suficiencia financiera y adecuación de recursos a los servicios reales que deben prestar.

9. En un mundo crecientemente integrado la gestión del territorio debe atender también a los compromisos de solidaridad y responsabilidad global. El Estado español ha suscrito y/o ratificado diferentes acuerdos internacionales (Convención sobre conservación y protección de la vida silvestre y el medio natural, Berna, 1979; Carta Europea de Ordenación del Territorio, Torremolinos 1983; Convención para la protección del patrimonio arquitectónico de Europa, Granada 1985; Declaración de Río de Janeiro sobre el medio ambiente y el desarrollo, 1992; Estrategia territorial europea, Postdam, 1999; Principios directores para el desarrollo territorial sostenible del continente europeo, 2000, Hanover; Convención europea del paisaje, Florencia, 2000). En estas circunstancias, el conjunto de las administraciones públicas españolas están obligadas a seguir las orientaciones que en ordenación del territorio desarrollan otros estados europeos de forma consecuente con dichos tratados y con repercusiones muy positivas para sus ciudadanos.

10. El impulso de los valores de sostenibilidad ambiental, eficiencia económica y equidad social requiere de una nueva cultura del territorio. Para promoverla es necesario un gran acuerdo que debe tener su reflejo tanto en la actuación administrativa como en las prácticas sociales. Así, las administraciones que actúan en cada nivel territorial (local, autonómico, estatal y europeo) deben revisar sus objetivos, sus normativas e instrumentos de gestión territorial para ponerlos de forma más efectiva al servicio de la colectividad. Y los ciudadanos, al mismo tiempo que reclaman el derecho de un trato equitativo en cualquier territorio, tienen también el deber ético de velar por el bienestar de las generaciones venideras.

10 de Marzo de 2006